
Oigo el silencio corretear en el viento
ojos negros, brillantes, fijos
ojos negros, brillantes, fijos
atrapan los míos, cansados, presentes.
Se pierde la noche dentro de mí
traspasa huesos, penetra
incendia recuerdos
los redime.
Se pierde la noche dentro de mí
traspasa huesos, penetra
incendia recuerdos
los redime.
Espero.
Un fuego descarna la piel
de mi condena
de mi condena
Tribunal y sentencia
breve tiempo entre luz vacía
suficiente para saber
del corazón víctima
de los ojos testigos en la noche.
breve tiempo entre luz vacía
suficiente para saber
del corazón víctima
de los ojos testigos en la noche.
Ya no tengo manos
para sostenerme del silencio.
Caigo. La vida es una dádiva
gime en soledad
me incorporo
para sostenerme del silencio.
Caigo. La vida es una dádiva
gime en soledad
me incorporo
tal vez otros labios toquen el aire
tal vez otra mirada repose
mientras el silencio me devora
tal vez otra mirada repose
mientras el silencio me devora
y es la noche misma que sucumbe
en mi garganta seca
por detener el grito.
® Cecilia Ortiz
Zona de fuego la palabra
® Birlibirloque
en mi garganta seca
por detener el grito.
® Cecilia Ortiz
Zona de fuego la palabra
® Birlibirloque
2 comentarios:
La espera de otros labios que por tocar el aire, detendrán el grito. Los recuerdos, por el incendio redimidos ... Qué bello, Cecilia !!!. Muchas gracias, Elena
Gracias Elena, por detenerte en el poema y tus palabras.
Gran abrazo.
Cecilia
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